7 de mayo de 2008

El Montículo de la Serpiente.

Otro tipo de tótem - pero a nivel del suelo - se encuentra en el condado de Adams, Ohio, EE.UU. Con un metro de altura, se alza la misteriosa Gran Serpiente, uno de los montículos más espectaculares de América.

Su cuerpo ondulante tiene una longitud de 300 metros por 6 de ancho. Si lo recorremos desde la cola, hacia el final encontraremos su gran boca, abierta de par en par, en lo que parece estar devorando un segundo montículo de forma ovalada.











Los constructores de semejante obra fueron, sin duda, los enigmáticos ancestros prehistóricos de los indios norteamericanos de esta región. Una teoría afirma que fueron los Adena, pueblo prehistórico del valle del río Ohio, que floreció entre los años 1000 y 100 aC. Pero también hay quienes afirman que los hacedores de la Gran Serpiente fueron los Hopewell, cuya cultura más elaborada reemplazó a los Adena hacia el año 100 aC. Lo que verdaderamente sí es un misterio es la razón que los motivó a construirlo.

Para entender la simbología que acompaña a este misterioso monumento debemos remitirnos a las creencias de los nativos: la serpiente era considerada un espíritu guardián para muchos de estos pueblos. Uno de los significados del Montículo de la Serpiente podría ser la representación de un eclipse solar, en el cual el sol (el óvalo) es atacado por el animal. Esta hipótesis toma fuerza debido al hecho de que es común en los pueblos nativos la leyenda de un monstruo defensor que devora al sol.

El encanto que posee este monumento radica en ser un vestigio prehistórico de gran magnitud e increíble calidad estética, pero envuelta en una atmósfera de misterio.

Fuente: Atlas de Lugares Legendarios (Jennifer Westwood).