16 de agosto de 2007

Beowulf: un antiguo libro nórdico.
Hace poco supe que estrenarán en los cines la película Beowulf, basada en la obra épica del mismo nombre. Escrito en el siglo VIII de nuestra era, la Gesta de Beowulf es la obra épica más antigua de la literatura anglosajona, que a su vez forma parte de la de Germania. Su importancia es tan equiparable al Cantar del Mío Cid español, al Cantar de Roldán francés o a La Ilíada de Homero.

La historia consta de dos partes: Beowulf, de la tribu de los gautas (pueblo real que habitó el sur de Suecia), socorrió a una aldea que era asolada por el monstruo Grendel. El héroe lo derrotó, y también a la madre del monstruo, aún más poderosa.

En la segunda parte, Beowulf, ya rey de su tribu, debe enfrentar a un dragón que atacaba a su reino de manera constante. En el enfrentamiento ambos resultan heridos de muerte. El guerrero mata al dragón pero resulta envenenado por una mordedura. Su pueblo lo entierra con todos los honores.

Jorge Luis Borges, amplio conocedor de la literatura germana, nos dice que quien lo escribió fue un clérigo que había tenido contacto con las obras latinas y también con las sagas escandinavas. Afirma que su autor eliminó toda influencia cristiana, otorgándole al Beowulf una atmósfera aún más antigua que el de las mitologías.


John R. R. Tolkien, autor entre otros libros de El Señor de los Anillos y profesor de Literatura Inglesa Antigua, publicó un análisis exhaustivo, otorgándole la importancia de la que hoy goza ésta fabulosa gesta.