9 de agosto de 2007

Juana de Arco y la guerra más larga de la historia.
Aunque no se tengan datos cronológicos concretos de otros conflictos bélicos, la Guerra de los 100 Años habría sido la más larga de la historia de la humanidad.

Extendiéndose en realidad por 116 años (1337-1453), fue una serie de conflictos armados entre los reyes de Francia e Inglaterra. Esta guerra fue de carácter sucesorio y feudal, siendo dos causas sus denonantes. La primera, la incertidumbre acerca de quién sucedería a los Capeto, si los Valois o los Plantagenet. La segunda causa fueron las enormes posesiones que los reyes ingleses tenían en Francia y quienes serían sus gobernantes.

Comenzó con escaramuzas francesas en Normandía, territorio bajo poder de los ingleses. Pero en pocos años la respuesta de éstos no se hizo esperar.

Es en el año 1429 que, con ayuda del príncipe Carlos, Juana de Arco libera a la ciudad de Orleáns del asedio inglés. Juana creía haber sido elegida por Dios para liberar a su país del yugo de Inglaterra, que hasta ese momento, llevaba la mejor parte. La presencia de la "Doncella de Orleáns" motivó a los soldados y campesinos, que lograron varios triunfos decisivos. Esto llevó a la coronación de Carlos como Carlos VII.

Sin embargo, los celos y las conspiracines de los altos mandos de Francia surgieron alrededor de Juana. Ellos deseaban ser los protagonistas de las victorias, y no una simple campesina ayudada por la gracia divina, como ellos la consideraban. Así, la entregaron a los ingleses, y juzgada por la Inquisición bajo los cargos de brujería, la condenaron a la hoguera, en 1431.

Casi veinte años después, hacia el 1453, los ingleses habían cedido varios territorios del continente, alzándose Francia con una lenta victoria.