29 de agosto de 2007

Las Runas vikingas.

Según la mitología nórdica, fue Odín - su máxima deidad - el descubridor de las runas. Mientras se autosacrificaba con su lanza y se ataba al sagrado árbol Yggdrasil, Odín se rehusó a comer y beber por nueve días. El mito nos dice que pudo así vislumbrar los caracteres rúnicos, trayéndolos consigo al mundo terrenal.

Las runas conforman un sistema de escritura utilizado, principalmente, por los antiguos pueblos escandinavos y germanos. Este sistema recibe el nombre de alfabeto Futhark, nombre dado por sus seis primeros signos:
F, U, TH, A, R y K. En un principio eran labradas en piedra, aunque también luego en madera y arcilla.

Se les atribuyen dos usos: uno práctico (utilizado para escribir) y otro sagrado. En este aspecto, las runas tienen una íntima relación con la magia, el esoterismo y la videncia. Su uso mágico entre los antiguos escandinavos se reservaba únicamente al snorri o druida, pudiendo éste entrar en trance como Odín, develando el destino espiritual de quien se lo pidiese. Portadoras de secretos, poderes ocultos y energía, cada una de las runas tiene un significado y diferentes niveles de lectura.

Las 25 runas del alfabeto reciben los nombres de: fehu, uruz, thurisaz, ansuz, raido, kano, gebo, wunjo, hagalaz, nauthiz, isa, jera, eihwaz, perth, algiz, sowelu, teiwaz, berkana, ehwaz, mannaz, laguz, inguz, dagaz, othila y wyrd.

Etimológicamente, runa se traduce como "el que sabe" en alemán antiguo. Pero la palabra, según estudios, provendría del vikingo Rûn, "secreto" o "adivinanza". Actualmente, son utilizadas como medio de meditación, relajación y camino espiritual por grupos new age.

1 comentario:

Astaroth dijo...

Acabo de descubrir tu blog mediante esta entrada (vía www.historiador.net) y me encanta.

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