20 de noviembre de 2007

De solsticios y equinoccios.

Cuando el sol se sitúa lo más al sur o al norte posible del planeta se produce el solsticio. Dependiendo de la estación en la que se encuentre el punto desde el cual se lo observa, será solsticio de verano o solsticio de invierno. El equinoccio, en cambio, es cuando el astro rey se sitúa en la misma línea del ecuador. De esta manera el día y la noche duran casi exactamente lo mismo.

Pero lo que nos convoca no es la información astronómica (muy útil por cierto) sino de qué manera estas fases solares han influído en las diferentes culturas y civilizaciones antiguas, llevándolas a construir inmensos observatorios y templos de adoración.

Por ejemplo en Europa, luego de los solsticios de invierno - en diciembre - al alargarse la duración del día, se celebraba el triunfo del sol por sobre la oscuridad. Luego, como una forma de terminar con estas festividades paganas, la Iglesia Católica fechó la navidad, el nacimiento de Jesucristo, en esta misma época del año. Sincretismo puro.

Regados por toda Europa podemos encontrar diferentes monumentos megalíticos que podrían llegar a ser antiguos observatorios en los cuales los solsticios y equinoccios tenían total importancia. Tal es el caso de New Grange, en Irlanda, o Stonehenge, en Inglaterra.


También es una fecha muy importante para la civilización china. El solsticio de invierno establece una de las veinticuatro estaciones del calendrio chino. Aún hoy se conmemora el Festival de Invierno.

En mesoamérica, los mayas construyeron observatorios astronómicos que los llevaron a predecir con exactitud infinidad de movimientos celestes. Durante los solsticios y equinoccios, y observando desde la pirámide central de algunos complejos arqueológicos, el sol se posiciona por sobre determinados templos y observatorios.

El Inti Raymi es la ceremonia religiosa inca en honor al dios-sol Inti cuyo centro es la fortaleza de Sacsayhuamán, en Cusco. Esta fiesta se desarolla durante el solsticio de invierno que se da en América del Sur, los 24 de junio de cada año.

Por supuesto, la adoración de estos movimientos del sol por parte de diferentes civilizaciones - muchas separadas por cientos o hasta miles de años y cuyos contactos, en muchos casos, es dudoso - han despertado la atención de los más diversos estudios esotéricos y new age, que toman como punto de partida a alguna hipotética y antiquísima civilización madre de todas las demás, de la cual emergen este tipo de rituales.


Fuentes: Wikipedia - Atlas de Lugares Legendarios (Jennifer Westwood)