2 de junio de 2008

Enigmas en las cartografías de Piri Reis.

Ya mucho se ha dicho y escrito del navegante turco otomano Piri Reis, autor de dos mapas muy adelantados para su época. Los mismos fueron elaborados entre los años 1513 y 1528 y muestran, de manera clara y detallada, los contornos del continente americano y antártico. Piri Reis comenzó a navegar a los 12 años y hablaba varias lenguas, entre ellas griego, árabe, español y portugés.

Según sus propias palabras, para realizar sus mapas, se basó en fuentes y mapas aún más antiguos, como los que tomó Alejandro Magno en la invasión a la isla fenicia de Tiro.

Algunos afirman que para los siguientes viajes del navegante genovés Cristóbal Colón, éste consultó la cartografía de Piri Reis aunque, como eran contemporáneos, este es un dato no muy factible. Según otros investigadores, fue el turco otomano quien se valió de los conocimientos de Colón - quien a su vez conocía las rutas vikingas - a través de un esclavo que navegó en una de sus carabelas.

Lo más curisoso, sin embargo, es el detallado contorno de las costas de la Antártida. En la carta se muestran unos islotes que, trescientos años después, la Norwegian-Swedish-British Antartic Expedition determinó que se trataba de puntas de glaciares. Nótese en la imagen, la esfericidad del mapa de Piri Reis, que muestra a la provincia argentina de Tierra del Fuego, casi a la misma altura que Buenos Aires.

Lo más increíble de todo, es que las costas de la Antártida son las mismas que el continente tenía hace 6000 años, cuando los hielos avanzados no la cubrían y cuya forma hoy se sabe gracias a sondeos. Vale aclarar que en nuestros días, la capa de hielo tiene más de un kilómetro de grosor.

La pregunta que nos hacemos es obvia: en qué cartografía se basó Piri Reis para elaborar la suya y quién las realizó mostrando a la Antártida sin hielos y con una exactitud envidiable?

Fuente: Cartógrafos Espaciales.

4 comentarios:

Juan dijo...

Basta mirar uno de los de Piri Reis para saber que de exactitud, la mínima y en caso de duda, basta mirar las islas caribeñas:
http://xoomer.alice.it/dicuoghi/Piri_Reis/McIntosh/McIntosh_PiriReis.htm

arqueohistoria dijo...

Creo que subestimamos mucho a los navegantes de la antiguedad, el mar fue desde tiempos muy remotos dominado por gentes muy poderosas, gentes que crearon un imperio maritimo miles de años antes naciera el crisitanismo, gentes que creaban factorias alrededor de Africa, gentes como los cretenses y los fenicios.

Es más, años despues un almirante egipcio circunnavegaria Africa y elaboraria mapas de aquello pero no cambio eso nada porque la era del mar habia pasado: Hatia, Asiria, Babilonia y Persia trasladarian el eje al continente.

America no era un continente desconocido entonces y la Antartida quiza tampoco, pero luego griegos y romanos harian del Mediterraneo su unico mar y las potencias occidantales que les sucedieron heredaron ese concepto. Demorarian cientos de años en perderle el miedo al desconocido oceano.

Pero los orientales (con el Imperio Otomano incluido obviamente) no habian olvidado lo que los antiguos habian descubierto miles de años atras, y quizá ellos no "descubrieron" tales continentes porque quiza no los necesitaban, tenian riquezas y gozaban de un saber sorprendete, imperios ricos -aquellos orientales- que tenian todo lo que necesitaban. En cambio, los reinos occidentales, siempre envueltos en guerras fratricidas, sin dinero, sin riqueza, buscando siempre comerciar con oriente para proveerse lo que necesitaban. A ellos si les beneficiaba mucho la conquista y el descubrimiento de nuevos territorios con riquezas ignotas las cuales aprovechar.

Y asi redescubririan el mundo.

Saludos.

cheap viagra dijo...

Es impresionante lo que hizo él, porque en ese tiempo hacer un mapa era algo muy impresionante porque no había una vista aerea, entonces se basaban en puntos estratégicos y también por la medición según las constelaciones.

viagra online dijo...

Que bueno que esta el blog, la verdad es que siempre he querido hacer un blog similar a este, sin embargo nunca he tenido el tiempo suficiente.