13 de octubre de 2008

La ciudad de Luján: entre conquistadores, religión e historia.

La ciudad de Luján, a 67 kilómetros de Buenos Aires, reúne anécdotas y hechos relacionados con la historia argentina. Su famosa y enorme basílica es el mayor símbolo para representar a la ciudad, la cual constituía el primer asentamiento en el camino que unía a los gobiernos de Buenos Aires y el Alto Perú.

Según algunos historiadores, fue un capitán español al mando de una avanzada de conquistadores quien dio el nombre a la ciudad. Pedro Luján - o Diego, según otras crónicas - murió en 1536 a causa de un ataque de indios a orillas del río que luego llevaría su apellido por nombre. Aunque hay otros que afirman que el nombre Luján proviene de una palabra propia de los Pampa, habitantes nativos de la región.

Casi 100 años después, el lugar cedería al asombro y a la posterior devoción religiosa. Una carreta que trasladaba dos imágenes de la Virgen María hacia Santiago del Estero queda misteriosamente detenida en el barro, sin forma de hacerla mover. Según la tradición, allí mismo se emplazó la ciudad, destino actual de miles de peregrinos.

Entre los años 1890 y 1935, se construyó - en el mismo emplazamiento de la primera y antigua basílica - la enorme y majestuosa catedral dedicada a la Patrona de la Argentina, Nuestra Señora de Luján. Esta basílica es de estilo gótico, con dos torres de 106 mts. de altura perfectamente visibles a varios kilómetros de distancia (sólo basta imaginar semejante obra arquitectónica en medio de la llanura pampeana).

Dentro de la catedral se puede observar una de las espadas del general don José de San Martín, que a su regreso en 1823, visitó la basílica y la donó, en agradecimiento al éxito de su empresa libertadora.

El padre dominico Manuel Torres llevó a cabo en 1778, el descubrimiento de los fósiles de un Megaterio - especie de perezoso gigante - en las riberas del río. De esta manera, también el futuro territorio argentino pasaba a las primeras planas de la ciencia paleontológica mundial.